jueves, 19 de marzo de 2009

LIQUIDACIÓN




Vendo soledades concurridas
llenas de gente que entra y sale de mi pecho,

de voces que se pierden en recuerdos,
de necesidades ajenas postergando las propias,
de favores que se hacen porque sí,
de favores que no pido porque no...
Vendo soledades recurrentes, que invaden las almohadas de mi cama,
que llenan de vacìos mis espacios, que buscan màs allà de las miradas..
Vendo soledades que aparecen en las noches de lluvia en mi ventana,
los domingos por la tarde algunas veces,
en el eco de mis pasos en la sala..
Vendo soledades en oferta
dos por una si te gusta y las regalo,
en las cartas que escribo y que no mando,

en los besos y caricias que me guardo...

Compro los abrazos que te queden,
las sonrisas que me faltan, los sueños que se perdieron...
Compro voluntades predispuestas, compromisos de por vida, ilusiones provisorias...

Permuto y esta es mi última oferta lo que soy tengo y precises por aquello que te sobra...


Mi VIDA




Tengo una vida y lo confieso, tengo una vida mìa, propia, que me pertenece por designio y herencia, por elecciòn y accidente, tengo una vida llena de pros y con algunas contras en la que zigzaguean sonrisas y làgrimas sin pedir permiso alguno. Soy conciente absoluta de que existo, de que mi ser es. Puedo elegir levantarme y peinarme y mirarme al espejo y decirme HOY SI! o puedo quedarme abrazando al morfeo inexistente que acompaña mis noches, yo elijo y nadie màs puede hacerlo por mì. Tengo una vida aunque la tristeza se cuele por los agujeros del alma y me traiga recuerdos que parecen fantasmas... y duelen. Emparcho la soledad con compañias que elijo y cantos que acompañan, con besos prestados con abrazos nuevos, con días de sol o lluvia no importa, aùn asì mi vida es mía. Me declaro culpable absoluta y no pido absoluciòn alguna, que me juzguen y condenen no me importa porque mi vida es mìa, y me la invento, sin èl que es sòlo dueño de una etapa, sin vos que estàs buscandome un sentido, y aùn con cada uno, mi vida es mìa y el resto me acompaña. La cargo, la defiendo, la libero, le busco la misiòn a cada paso, le escapo, la disfruto y me reniego, me escondo, me sorprendo y me revelo. Invento un verbo imperativo nuevo, en el que la primera persona puede mandarse asì misma y me ordeno, me obligo, me exijo, VIVIR MI VIDA porque lo merezco.