martes, 3 de febrero de 2015

Qué lindo que viniste

Hoy se fue mi último héroe, se llenó el corazón de llagas y a borbotones brotan recuerdos difusos entre sonrisas y lágrimas.
Hoy me quedé sin cómplice, sin guiños secretos de rodajitas de salamín o bollitos de plata escondidos bajo lamesa. Como si hubiéramos necesitado alguna vez pedir permiso, nos divertía jugar a que desafiábamos al resto.
Hoy  se fue el calor de las manos siempre juntas y entrelazadas,  forma que encontramos para decirnos  sin hablar  “contá conmigo”.
Yo tuve el honor de ser nieta,pero no cualquier nieta, porque mi nona fue  la mejor del mundo, porque era tan valiente que sólo en el sueño la delataba la queja y nunca le escuché preguntarse porqué a ella.
Los quejosos de siempre y de todo como yo, tenemos alguien que enseña, pero no siempre aprendemos a tiempo.
Hoy tendrían que haber sonado el Chaqueño y Gardel de fondo,  se debería haber armado un camino de flores y aplausos, las palabras del Cura y el Pastor deberían haber transmitido su enseñanza y no leer mal, un texto de un libro desactualizado con versículos que no me importan, porque mi Nona no condicionaba el amor por más que hubiésemos pecado, ni exigía adeptos, ni repartía rosarios.
 La frase favorita era- Qué lindo que viniste!  seguida invariablemente de - ¿Cuándo vas a volver? – Porque así renovábamos contrato de esperanza.
Hoy deberíamos haber repartido bufandas tejidas al crochet, con la frase “abrígate que hace frío aunque haga 40 grados, TN tendría que haber puesto un cartel de Luto y el ganso de Nelson Castro, debío haber usado un Crespón Negro. En la cancha de River debería haber un palco con su nombre. Y el mate por decreto debería ser medio frío, dulce y lavado.
Hoy perdí a mi Primera maestra de Psicología  Social, agente de cambio,mediadora y estimuladora autodidacta. Que se recibió conmigo y quedó a mitad del pos grado.
Hoy se fue el “tarabatamba acaballito de rodilla” de tres generaciones, cantadas en un encantador desafino.
Hoy se fue una princesa de 99 años, que se arreglaba las uñas y el pelo y jamás usó rayas con estampado.
Hoy puteé  mil veces “ 70 x 30” la maldita medida del camino e mesa que siempre me olvidaba de tomar y no pudo empezar por mi pereza.
Hoy me llené de abrazos y de mimos de la gente que quiero, los que están siempre, aún sin estar presentes físicamente,  los que no piden permiso,ni esperan invitación, ni dan pretextos, y no duele menos, porque para dolores infinitos no hay número de abrazos que calmen. Pero hace bien saber que están.
 Hoy se fue mi amiga incondicional, y antes de irse en este mes, desde una cama de hospital lloramos de risa, nos contamos sueños, recordamos un pasado de campo sin luz, puteamos enfermeras, hicimos mucho lío, nos dijimos todos los días te quiero y nos tomamos las manos hasta el último momento juntas.
 Hoy el mundo perdió una gran persona y yo perdí parte de mi mundo, nada fue como debería haber sido empezando por la muerte. Pero el condicional  no cuenta y entonces :
Por fin estás en casa, qué lindo qué viniste! Cuándo vas a volver?
Te amo tanto.

4 de Octubre 2014



Cumple 99.-                                                             

La nona cumple 99, dos semanas antes pregunté cómo íbamos a festejar y nadie había pensado en nada, un cúmulo de problemas familiares nos habían invadido. La nona se mudó un tiempo a casa de mamá,  cada uno de nosotros va y viene, apurados, cansados, siempre con cosas para hacer, y ella está siempre en el mismo lugar,  sentada en la mesa tejiendo. Ella ve en cada visita un rayo de luz, y nosotros no vemos, o vemos poco no sé. Todos apurados, preocupados, ocupados, y ella pide que repitamos lento y en voz alta la última palabra porque escucha poco.
El 4 de Octubre estamos todos alrededor de la mesa, somos como 30, mis tías, mis primos y los hijos de mis primos, mi mamá, mis hermanos, mi hijo, nuestras parejas.  Todos ahí pasándonos las copas y bromeando, si hay algo que tiene mi abuela es buen humor así que nos reta porque no fuimos a horario a peinarla y hacerle las manos.
Finalmente estamos todos ahí, porque ella nos sopló rodillas, masajeó pies, nos leyó cuentos inventados e hizo tortas fritas  cada vez que lo pedimos, nunca le preguntamos si tenía tiempo.
 Todos tenemos la sensación de ser los preferidos de la nona, yo creo firmemente que los soy, tenemos una complicidad particular, un contrato de confidencialidad.
  Todos nos miramos en algún momento y bajamos la mirada, porque estamos ahí disfrutandola, amandola y en el momento de soplar la vela bromea, -qué macana, antes invertía los números y salía ganando, pero 99 siempre es 99. -Mi hermano menor lo convierte en un 66 y nos reímos,  cantamos el feliz cumple, los más chicos ayudan a soplar las vela que se prende una y otra vez.
El más chiquito de la familia, mi sobrino de dos años, recita la parte del cuento que más le gusta, -Soplaré soplaré y la casa derribaré. -
Estamos todos ahí sacando fotos, repartiendo copas y soplando, soplando fuerte no sólo para festejar la vida, sino en un intento implícito y conjunto de derribar la muerte o por lo menos de espantarla. Pero el humor ácido en mi familia es un mecanismo de defensa y entonces mi hermano, el del medio tira,  Celina el año que viene tenemos que bailar el bals eh.. así que andá practicando, no te hagas la viva..... y mi abuela responde, “no me hago, estoy viva y con petisos no bailo “ ;)